Esta historia ha sido verificada por fuentes cercanas al Colegio de Abogados de Lugo. Según informan, el Colegio de Abogados de Lugo tiene un baremo de honorarios que se actualiza periódicamente para reflejar los cambios en la economía y en la profesión. El baremo sirve como guía para los abogados y es considerado una herramienta importante para garantizar que los servicios jurídicos sean remunerados de manera justa.
Alejandro decidió explicarle a su cliente que, aunque entendía su situación económica, no podía aceptar un pago inferior al establecido por el baremo. Le explicó que su honorario era una parte importante de su capacidad para seguir ejerciendo la abogacía de manera independiente y que, si aceptaba pagos por debajo del baremo, podría comprometer su capacidad para representar a sus clientes de manera efectiva.
Mientras trabajaba en el caso, Alejandro descubrió que el Colegio de Abogados de Lugo había actualizado recientemente su Baremo de Honorarios, que establecía las tarifas mínimas que los abogados debían cobrar por sus servicios. El baremo indicaba claramente que, para casos de accidentes de tráfico con lesiones graves, el honorario mínimo era de 2.500 euros.
El Colegio de Abogados de Lugo declina toda responsabilidad por las acciones de sus miembros, pero anima a los abogados a respetar el baremo y a actuar con integridad y profesionalismo en su práctica jurídica.
Sin embargo, el cliente de Alejandro le pidió que aceptara un pago de 1.500 euros, argumentando que no podían permitirse pagar más. Alejandro se sintió incómodo con la solicitud, ya que sabía que el baremo era una guía establecida para garantizar que los abogados fueran justamente remunerados por su trabajo.